El covid19 y el nuevo mundo del barniz para madera

Todavía es pronto para aventurarse a describir el mundo del mañana, sin embargo, queda claro que el barniz para madera y la industria del mueble en general, se están transformando con el uso de nuevos materiales, para ofrecer nuevas propuestas encaminadas a generar seguridad en el cliente final, ante los nuevos retos sanitarios que suponen amenazas como los virus.

Independientemente de la tecnología, sean barnices acabados al disolvente (especialmente poliuretano y polyester) o barnices acabados al agua, el mobiliario del futuro será más sostenible y llegará cargado de innovación y tecnología, con barnices dotados de virtudes al alza como la alta resistencia al rayado, la capacidad anti huellas en grados de brillo mate o extra mate, o las propiedades ignifugas y sobre todo antibacterianas, competencias que veremos especialmente en el mobiliario de baño, cocina y también en el canal contract, donde se vislumbran nuevas restricciones legales a la decoración de hoteles y restaurantes para crear entornos libres de bacterias, virus y hongos que protejan al usuario. Lo mismo ocurrirá en el resto de los espacios públicos o de uso colectivo, como los comercios, donde la experiencia de compra también ha cambiado durante el pico del Covid-19, la enfermedad del coronavirus provocada por el virus SARS-CoV-2, abriendo la puerta a una nueva era de hipersensibilidad, en la que deberemos proteger los espacios interiores e incluso exteriores de los microorganismos nocivos para la salud humana.

La solución antibacteriana en la plata, previamente aplicada en otras industrias como la textil, ya ha sido adoptada por empresas pioneras en la formulación de sus barnices. Es el caso de Valresa, que ya está obteniendo la certificación antibacteriana de varios materiales de aplicación en todos los segmentos del mercado de barnices para interior y exterior, con una alta capacidad de protección frente a todo tipo de amenazas víricas y bacteriológicas bajo los últimos estándares de la normativa internacional ISO 22196:2011 sobre actividad bacteriana en superficies tratadas.